Cuando estás con ganas de reinventarte profesionalmente, el mayor desafío es responder a la pregunta de quién soy, independiente de tu formación y de tu experiencia laboral.
Es tan habitual escuchar “soy jefa de tal área…” “soy contadora…” “soy gerenta de tal compañía…” y así sigue el despliegue de chapa profesional que sinceramente poco responden a tu identidad.
Te preguntaste, ¿quién sos hoy vos más allá de tu formación y experiencia laboral?
Un proceso de rediseño profesional, implica un proceso de deconstrucción para volver a construirnos desde quién hoy estamos siendo. Empezar a tener una nueva mirada de nosotras mismas, una mirada auténtica y libre de etiquetas.
Desplegar nuestro papiro académico y laboral, claro que nos da mucha seguridad y comodidad, pero es esa misma comodidad la que hoy no te está dejando avanzar en pos de tus sueños profesionales.
Hoy te dejo los 4 pasos que considero claves para que puedas empezar a rediseñarte:
- ¡Conocerte! Es el punto de partida.
¿Sabés cuáles son tus talentos, habilidades, intereses, y pasiones? Si te cuesta responder a estas preguntas, te propongo este ejercicio:
Preguntale a colegas, amigos, y familiares, en qué creen que sos buena. Los otros pueden darnos información súper valiosa de nosotras que muchas veces nuestro nivel de autoexigencia nos impide validar.
- Tener claro qué querés y para qué querés hacer ese cambio. A veces sabiendo lo que queremos no sabemos cuál es el sentido y propósito. Te invito a que te preguntes infinidad de veces qué quiero y para qué hasta que llegues al corazón de tu visión.
- ¡Ponerte en acción! Es momento de agendarte una cita con vos misma y responder con total sinceridad qué es lo que te está impidiendo avanzar. Esta etapa implica ser valiente, y animarnos a ser honestas con nosotras. Preguntate: ¿qué es lo que estoy necesitando para accionar?
- ¡Es la etapa más linda! Ya destrabaste emociones y juicios limitantes, tenés claridad de lo que querés y de tu propósito. Entonces es momento de sondear el mercado (calls con gente que haga lo que vos querés hacer, ves qué hacen y cómo, e investigas qué oportunidades hay en ese campo).
No importa en qué estadio estés de tu rediseño, lo importante es empezar. Recordá que sin acción no hay cambio posible.
Ojalá que para el próximo post las encuentre en acción.